Azul como el mar
Aunque ahora mismo mis pinceles suelen andar perdidos entre hojas y flores, estos días me he reencontrando con el azul.
He vuelto a la costa, el lugar donde crecí. Imposible mirar estos paisajes y no volver a enamorarse del mar.
Simplemente contemplo estos detalles que ya conocía de niña: el azul del cielo, los reflejos en el agua de los barcos, las cuerdas de amarre en el puerto y esas cadenas oxidadas que ya van perdiendo el color.
Para mí, más que paisaje, este azul es una sensación de casa.
Es ese golpe de aire fresco que notas al caminar por la arena de la playa.
Y ahí me quedo, intentando que algo de todo ese azul se me pegue en los pinceles.







Comentarios
Publicar un comentario